
Hay árboles bonitos y luego está el Ginkgo Biloba. Este árbol juega en otra liga: es un superviviente de la época de los dinosaurios. Literalmente, los T-Rex paseaban bajo árboles idénticos a los que puedes plantar hoy en tu jardín. Conocido como el «Árbol de los 40 Escudos» o el «Árbol de la Vida», el Ginkgo ofrece una resistencia legendaria y un espectáculo otoñal único en el mundo vegetal.
| Característica | Detalle |
| Nombre Científico | Ginkgo biloba |
| Uso Principal | Ejemplar aislado (protagonista), alineaciones urbanas |
| Crecimiento | Lento al principio, luego medio |
| Altura Final | 15 a 25 metros (majestuoso) |
| Hoja | Caduca (Forma de abanico inconfundible) |
| Resistencia | Legendaria (Contaminación, plagas, frío, calor) |
La Hoja: Una obra de arte
Lo primero que enamora es su hoja. No se parece a ninguna otra: tiene forma de abanico perfecto partido en dos lóbulos (de ahí lo de bi-loba). En primavera y verano es de un verde fresco y alegre, pero en otoño… en otoño ocurre la magia. Todo el árbol se vuelve de un amarillo dorado luminoso simultáneamente y, tras unas semanas, las hojas caen formando una alfombra dorada espectacular a sus pies.
El Superviviente (Historia real)
Para que entiendas lo duro que es: tras el bombardeo de Hiroshima, a menos de 1 km del epicentro donde todo quedó arrasado, un viejo Ginkgo volvió a brotar la primavera siguiente. Si aguanta eso, aguanta tu jardín en Madrid sin despeinarse. Es inmune a casi todas las plagas y hongos, y le da igual la contaminación de la ciudad. Es el árbol urbano perfecto.
El «Miedo» al fruto (Aclaración Importante)
Seguro que has leído que el Ginkgo huele mal. Es una verdad a medias. El Ginkgo es dioico (hay árboles macho y árboles hembra). Solo las hembras producen unos frutos que, al caer y pudrirse, huelen mal. ¡Tranquilidad! En los viveros profesionales solemos comercializar clones macho injertados para garantizar que disfrutes de la belleza del árbol sin tener que preocuparte jamás por el olor.



