
El Acer palmatum var. dissectum ‘Viridis’ es la definición de delicadeza botánica. Conocido como Arce Japonés de hoja de encaje verde, este pequeño árbol es una escultura viviente. Se diferencia del resto por dos características únicas: su porte llorón, formando una cascada de ramas que caen hacia el suelo como un paraguas abierto, y sus hojas, tan finamente recortadas que parecen hechas de encaje verde fresco. En otoño, se transforma en una espectacular bola dorada y naranja.
| Característica | Detalle |
| Nombre Científico | Acer palmatum var. dissectum ‘Viridis’ |
| Uso Principal | Ejemplar aislado, rocallas, junto a estanques, maceta |
| Crecimiento | Muy Lento |
| Altura Final | 1.5 a 2.5 metros (Suele ser más ancho que alto) |
| Follaje | Caducifolio (Verde encaje a Oro otoñal) |
| Raíces | Superficiales y fibrosas (No agresivas) |
Una cascada de encaje verde: Arquitectura natural única
Este arce no busca altura, busca presencia. Su crecimiento lento y su forma natural de cúpula llorona lo hacen perfecto para espacios donde no queremos tapar vistas, sino crear un punto focal elegante a la altura de los ojos. Su follaje «dissectum» (profundamente dividido) es tan fino que la luz se filtra a través de él, creando juegos de sombras maravillosos. Es la planta perfecta para colocar cerca de una lámina de agua o en un rincón especial del jardín.
Raíces y Plantación: Superficiales y sensibles
Al igual que su primo el ‘Atropurpureum’, el ‘Viridis’ tiene un sistema radicular extremadamente superficial y fino. Sus raíces se extienden a lo ancho, muy cerca de la superficie, buscando el oxígeno y la humedad del mantillo. Veredicto: Es totalmente inofensivo para las construcciones. Sin embargo, esta superficialidad lo hace muy sensible a la sequía y al calor del suelo. Requiere un buen acolchado (corteza de pino, etc.) para mantener las raíces frescas.
Resistencia y Cuidados (El rincón fresco)
Luz (Fundamental): Sombra o Sombra parcial. Sus hojas son aún más finas y delicadas que las de otros arces; el sol directo del verano las quemará irremediablemente, volviendo las puntas marrones y secas.
Viento: Necesita protección contra vientos fuertes o secos, que deshidratan su follaje rápidamente.
Suelo: Ácido, fresco, fértil y con excelente drenaje. No tolera la cal ni el suelo compactado.
Poda: Prácticamente innecesaria. Su belleza radica en su forma natural llorona. Solo retirar madera muerta.



