
En el diseño de jardines, a veces nos obsesionamos con las flores y nos olvidamos de algo fundamental: el tronco. El Betula utilis var. jacquemontii ‘Doorenbos’ (conocido como Abedul del Himalaya) es el árbol con la corteza más blanca y brillante que existe. En invierno, cuando el jardín está gris, tener un grupo de estos abedules es como tener esculturas de mármol vivas iluminando el paisaje.
| Característica | Detalle |
| Nombre Científico | Betula utilis var. jacquemontii ‘Doorenbos’ |
| Uso Principal | Grupos de 3, ejemplar multitronco, alineaciones |
| Crecimiento | Medio |
| Altura Final | De 8 a 12 metros (Copa ligera y abierta) |
| Corteza | Blanco puro, se pela en láminas finas (exfoliante) |
| Resistencia | Muy Alta al frío extremo |
¿Por qué ‘Doorenbos’ y no otro abedul?
Si buscas ese efecto de «bosque encantado» o jardín nórdico, esta es la variedad. Mientras que el abedul común (Betula pendula) tiene la corteza rugosa y oscura en la base, el ‘Doorenbos’ mantiene un blanco inmaculado y suave desde la misma raíz hasta las ramas más finas. Además, cada año su corteza se pela en finas láminas de papel, revelando una piel nueva y fresca debajo.
La Tendencia: Plantación «Multitronco»
Seguro que lo has visto en las revistas de paisajismo. Este árbol se planta muchísimo en forma multitronco (varios troncos saliendo desde el suelo) o en grupos de 3 impares. Al plantarlos así, creas un efecto de bosquete que da profundidad al jardín y resalta aún más el color blanco de los fustes (troncos) sobre el verde del césped o el oscuro de los setos de fondo.
Cuidados Clave en Madrid
- Agua (Vital): Los abedules tienen raíces superficiales. No aguantan la sequía extrema. En el verano de Madrid, necesitan riego regular para no tirar la hoja antes de tiempo.
- Luz: Quieren pleno sol para estar sanos. Su copa es ligera y deja pasar la luz, por lo que puedes plantar cosas debajo sin problemas.
- Poda (¡Cuidado!): Si necesitas podar, hazlo siempre en finales de verano u otoño. Nunca podes un abedul en primavera, porque la savia sube con mucha presión y el árbol «sangra» muchísimo, debilitándose.



