
Si hay un arbusto que hace que las visitas se paren a preguntar «¿qué es eso?», es el Callistemon. Conocido popularmente como Limpiatubos o Árbol del Cepillo por la curiosa forma de sus flores, este nativo de Australia se ha ganado un hueco de honor en los jardines de Madrid. Es la opción perfecta para quienes buscan romper la monotonía del verde con un estallido de color rojo intenso y una forma tropical.
| Característica | Detalle |
| Nombre Científico | Callistemon spp. (Variedades: laevis, citrinus, splendens…) |
| Uso Principal | Ejemplar aislado, macetones, seto libre informal |
| Crecimiento | Medio / Rápido |
| Altura Final | De 2 a 4 metros (según variedad y poda) |
| Floración | Primavera y repite en Otoño (si el clima acompaña) |
| Resistencia | Alta al calor, Media al frío intenso |
¿Por qué se llama Limpiatubos?
Basta con mirarlo. Sus inflorescencias no tienen pétalos normales; son espigas cilíndricas formadas por cientos de estambres rojos muy largos. Esta forma no es casualidad: en su Australia natal está diseñada para que los pájaros se posen a beber néctar. En tu jardín, será un imán para abejas y mariposas. Aunque existen muchas variedades (como el C. citrinus que huele a limón al frotar las hojas, o el C. laevis que es el más popular), todos comparten esa floración espectacular y unas hojas lanceoladas, duras y resistentes.
Un Australiano en Madrid: Cuidados Clave
Al ser una planta de origen cálido, hay que saber dónde ponerla:
- El Rey del Sol: Necesita sol directo. Cuanto más sol, más flores. En sombra se debilita y apenas florece.
- El Frío: Aquí está el truco. El Callistemon aguanta heladas suaves (-4ºC/-5ºC), pero sufre con las heladas negras fuertes de la sierra. Consejo de experto: Si vives en una zona muy fría, plántalo cerca de un muro orientado al sur (que guarde calor) o protégelo con tela antiheladas los primeros inviernos. En el centro de Madrid o en zonas protegidas, vive feliz todo el año.
Poda y Mantenimiento
Es un arbusto muy agradecido. Justo después de la floración de primavera, es bueno hacerle una poda ligera. Cortando justo por debajo de la flor marchita, consigues dos cosas: mantienes la forma compacta (para que no se «despeine») y estimulas que la planta vuelva a brotar y, con suerte, te regale una segunda floración en otoño.




