
Hay pocos espectáculos en primavera comparables al despertar del Árbol del Amor (Cercis siliquastrum). Antes de echar ni una sola hoja, sus ramas oscuras y su tronco se cubren literalmente de miles de flores de color rosa púrpura intenso. Es un estallido de color tan potente que da la bienvenida oficial al buen tiempo.
| Característica | Detalle |
| Nombre Científico | Cercis siliquastrum |
| Uso Principal | Árbol de sombra pequeña, alineaciones, jardines pequeños |
| Crecimiento | Medio (Al principio rápido, luego se estabiliza) |
| Altura Final | 4 a 6 metros (Ideal para no tapar vistas) |
| Floración | Primavera temprana (Directamente sobre la madera) |
| Hoja | Caduca (Forma de corazón perfecto) |
Magia en la Corteza (Caulifloria)
Lo que hace único al Cercis es una rareza botánica llamada «caulifloria». Las flores no salen solo en la punta de las ramitas verdes, sino que brotan directamente de la corteza del tronco y las ramas viejas. Ver un tronco oscuro del que salen ramilletes de flores rosas es algo que siempre sorprende a las visitas.
¿Por qué «Árbol del Amor»?
El nombre no es marketing, es botánica pura. Si coges una de sus hojas, verás que es un corazón verde perfecto. Es un árbol muy ornamental todo el año:
- Primavera: Explosión rosa.
- Verano: Sombra fresca con sus hojas acorazonadas de color verde azulado.
- Otoño: Se tiñe de amarillo suave.
- Invierno: Se llena de unas vainas colgantes (como legumbres) de color rojizo que adornan las ramas desnudas (de ahí su otro nombre: Árbol de Judea).
Un Superviviente del Mediterráneo
Para el clima de Madrid es un 10 sobre 10.
- Sequía: Una vez establecido, aguanta el verano seco estoicamente.
- Suelo: No es exigente. Vive feliz en suelos calizos y pobres donde otros árboles sufren.
- Poda: Tiene una forma natural irregular y pintoresca. No te obsesiones con podarlo, déjalo crecer a su aire y solo quita ramas secas. Cuanto más viejo, más carácter tiene su tronco retorcido.



