
Si buscas un árbol pequeño que trabaje duro todo el año, el Cornus Kousa es tu candidato. En primavera se cubre de estrellas blancas; en verano tiene un follaje elegante; en otoño se tiñe de rojo fuego y produce unos frutos comestibles que parecen frambuesas; y en invierno, su corteza se pela creando un dibujo de camuflaje precioso. ¿Se puede pedir más?
| Característica | Detalle |
| Nombre Científico | Cornus kousa |
| Uso Principal | Ejemplar único en jardines pequeños o medianos |
| Crecimiento | Lento / Medio |
| Altura Final | 4 a 7 metros (Multitronco a menudo) |
| Floración | Primavera tardía (Blanca o Rosada) |
| Fruto | Comestible (Parecido a una frambuesa o lichi) |
| Suelo | Ácido / Neutro (Bien drenado) |
El Truco de la «Flor»
Lo que llamamos flores en el Cornus Kousa, botánicamente no lo son. Son brácteas (hojas modificadas) de color blanco puro o rosado que rodean a la verdadera flor (una bolita verde en el centro). ¿La ventaja? Al ser hojas modificadas y no pétalos delicados, duran muchísimas semanas en el árbol sin caerse, incluso si llueve o hace viento. El espectáculo es muy duradero.
¿Fresas en un árbol? 🍓
A finales de verano y principios de otoño, esas bolitas centrales se transforman en unos frutos rojos, redondos y rugosos que cuelgan de las ramas. Se parecen mucho a las fresas o frambuesas. ¡Son comestibles! Tienen una piel un poco dura, pero la pulpa de dentro es dulce y cremosa, parecida a frutas tropicales. Además, a los pájaros les encantan.
Cuidados: El primo fuerte
A diferencia del Cornus florida (que suele coger hongos), el Kousa es muy resistente a enfermedades.
- Suelo: Como buena planta de bosque, prefiere suelos ricos, frescos y ligeramente ácidos. Si tu suelo es muy calizo, mejor mejóralo con tierra de castaño.
- Agua: Necesita riego regular en verano. Si pasa mucha sed, las hojas se queman por los bordes.
- Sol: Le gusta el sol (para florecer bien) pero agradece algo de sombra en las horas más duras de la tarde en Madrid.




