
La Lonicera periclymenum, la clásica Madreselva, es la reina del perfume silvestre. Si buscas una trepadora que aporte un aire romántico, natural y desenfadado a tu jardín, no busques más. Sus flores tubulares son una obra de arte: empiezan de color blanco crema o rosado y maduran hacia un amarillo dorado, liberando una fragancia dulce y penetrante, especialmente intensa al caer la tarde, que atraerá a colibríes (donde los haya) y mariposas esfinge.
| Característica | Detalle |
| Nombre Científico | Lonicera periclymenum |
| Uso Principal | Trepadora para pérgolas, arcos y vallas |
| Crecimiento | Rápido y vigoroso |
| Altura Final | Hasta 6-7 metros (Necesita soporte) |
| Floración | Muy prolongada en verano (¡Perfume increíble!) |
| Raíces | No invasivas (Pero necesita suelo fresco) |
El aroma de las noches de verano
A diferencia de la Hiedra que se pega sola, la Madreselva es una planta voluble: sus tallos se enroscan en espiral buscando trepar. Es perfecta para cubrir celosías, vallas de alambre o troncos de árboles viejos. Tras la espectacular floración, produce unas bayas rojas muy decorativas en otoño. Nota de seguridad: Disfruta de su aroma y belleza, pero recuerda que sus bayas son tóxicas si se ingieren, algo a vigilar si hay niños pequeños.
Raíces y Estructura: Ideal para vallas de alambre
El sistema radicular de la Madreselva es fibroso y busca frescor. No es una planta «destructora» de cimientos, pero sí es vigorosa. Su gran ventaja es que no daña las fachadas con ventosas (como hace la Parra virgen), ya que se sujeta enrollándose. Veredicto: Es segura para muros, pero necesita una guía (alambres o reja) para poder subir. Sin soporte, formará un cubresuelos desordenado.
Resistencia y Cuidados (El truco del frescor)
Luz (La regla de oro): Le gusta tener «la cabeza al sol y los pies a la sombra». Lo ideal es que la base de la planta esté sombreada por otros arbustos o tejas, y que las ramas altas reciban sol para florecer.
Suelo: Necesita suelos que retengan humedad, ricos en humus. Sufre mucho en suelos secos y arenosos.
Poda: Se recomienda una poda de limpieza tras la floración para que no se vuelva demasiado leñosa y despoblada por abajo (un problema común en madreselvas viejas).
Clima: Muy resistente al frío.




