
Seguro que has oído hablar de la Miel de Manuka, considerada una de las más beneficiosas (y caras) del mundo. Pues bien, el Leptospermum scoparium es la planta responsable de ese milagro. Originario de Nueva Zelanda, este arbusto ha llegado a nuestros jardines para quedarse, no por su miel, sino por su impresionante capacidad para cubrirse de flores hasta parecer una nube de color.
| Característica | Detalle |
| Nombre Científico | Leptospermum scoparium |
| Uso Principal | Rocallas, macetones, ejemplar aislado, seto bajo |
| Crecimiento | Medio |
| Altura Final | De 1,5 a 3 metros |
| Floración | Primavera tardía / Verano (Espectacular) |
| Resistencia | Media (Ojo con las heladas fuertes) |
Una nube de flores (Rojas, Rosas o Blancas)
Lo del Leptospermo no es una floración normal, es una invasión. Sus flores son pequeñas, sencillas, de 5 pétalos, parecidas a las del manzano pero en miniatura. Brotan en tal cantidad que a menudo tapan por completo el follaje. Dependiendo de la variedad, puedes tener una «bola» de color rojo rubí, rosa chicle o blanco nieve en tu jardín.
El toque exótico y el follaje
Incluso sin flores, es un arbusto bonito. Sus hojas son muy pequeñas, puntiagudas (parecidas al brezo o al enebro) y tienen un tono verde oscuro que a veces vira a bronce o púrpura. Al ser perenne, mantiene esa estructura fina y elegante durante todo el invierno.
Claves para tenerlo precioso en Madrid
Al ser neozelandés, tiene sus caprichos que hay que respetar:
- El Frío: Es su talón de Aquiles. Aguanta hasta -5ºC, pero si vives en la sierra o en una zona muy expuesta al viento helado, plántalo en una maceta para poder resguardarlo o ponlo contra un muro al sur.
- El Suelo (Importante): Prefiere suelos ligeramente ácidos y que drenen muy bien. Si tu suelo es muy calizo (duro y blanco), añade turba ácida o plántalo en maceta con sustrato de calidad.
- Agua: Le gusta la humedad constante pero sin encharcar. No es un cactus, no lo dejes secar del todo en verano.




