El Chasmanthium latifolium, conocido como Avena de Río o Avena Silvestre del Norte, es la solución perfecta para quienes desean la gracia y el movimiento de una gramínea ornamental en las zonas menos soleadas del jardín. Mientras la mayoría de gramíneas exigen pleno sol para prosperar, el Chasmanthium se deleita en la semisombra, aportando una textura y una elegancia incomparables bajo el dosel de los árboles o en los arriates orientados al norte.
Su belleza es sutil y cautivadora. El follaje, de un verde claro y fresco, recuerda a las hojas de un bambú en miniatura. Pero su verdadero tesoro son sus inflorescencias, que aparecen a mediados de verano. De finos y arqueados tallos cuelgan unas espigas singulares, aplanadas y superpuestas, que parecen pequeños peces o pendientes exóticos. Estas espigas, que bailan y tiemblan con la más leve brisa, emergen de un color verde pálido y maduran a un espectacular tono cobrizo-bronceado en otoño, persistiendo secas durante gran parte del invierno.
Pendientes que Danzan en la Brisa
El Chasmanthium es una planta de detalle y movimiento, que aporta un toque de refinamiento y naturalidad.
Espigas Aplanadas como Joyas Colgantes
Las inflorescencias son su rasgo más distintivo. Su forma, similar a la de las espigas de avena pero aplanadas, y su manera de colgar de los tallos, le confieren un aspecto muy ornamental y único. Son excelentes para cortar y usar en arreglos florales, tanto frescos como secos.
El Secreto Mejor Guardado del Jardín de Sombra
Su capacidad para crecer y florecer en semisombra es su gran superpoder. Es la gramínea ideal para jardines de estilo boscoso o woodland, para naturalizar zonas bajo los árboles o para acompañar a plantas como Hostas, Heucheras y Helechos.
Belleza de Cuatro Estaciones
El Chasmanthium ofrece interés durante todo el año. En primavera, su follaje verde brillante es refrescante. En verano y otoño, sus espigas son las protagonistas, cambiando de color. En invierno, sus tallos y espigas secas de color pajizo aportan una valiosa estructura y textura al jardín dormido.
Guía de Cuidados para la Bailarina de la Sombra
«El Chasmanthium es la gramínea que nos permite llevar la magia del movimiento a los rincones oscuros. Durante años, la sombra parecía reservada a las plantas de hoja estática, pero esta belleza lo cambió todo. Mi consejo es explotar su elegancia: plántala en una masa donde sus espigas colgantes puedan ser apreciadas en conjunto, creando un tapiz danzante. Y sitúala en un lugar donde reciba la luz filtrada del atardecer a través de las hojas de los árboles. El modo en que esa luz rasante hace brillar sus espigas cobrizas en otoño es pura poesía.»
Valoración del Chasmanthium latifolium







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