
Su nombre en japonés significa «Vía Láctea» (Río Celestial), y cuando lo ves en flor entiendes por qué. El Prunus serrulata ‘Amanogawa’ no abre sus ramas a lo ancho como los demás cerezos; las mantiene todas erguidas, pegadas al tronco, formando una columna de flores rosa pálido que apunta al cielo. Es la solución perfecta para pasillos estrechos, entradas o jardines pequeños donde cada metro cuadrado cuenta.
| Característica | Detalle |
| Nombre Científico | Prunus serrulata ‘Amanogawa’ |
| Uso Principal | Jardines pequeños, macetones, alineaciones estrechas |
| Crecimiento | Medio |
| Altura Final | 4 a 6 metros (Pero solo 1-1,5m de ancho) |
| Forma | Columnar estricta (Fastigiata) |
| Floración | Primavera (Rosa pálido y perfumada) |
El Cerezo que no molesta
La gran ventaja del ‘Amanogawa’ es su arquitectura. Al crecer en vertical:
- No invade: No se mete en la casa del vecino ni tapa el paso en un camino estrecho.
- No da sombra excesiva: Ideal si quieres tener flores debajo o si tienes una piscina pequeña y no quieres tapar todo el sol.
Flores con Aroma (La excepción)
La mayoría de los cerezos de flor japoneses (como el Kanzan) no huelen a nada. El ‘Amanogawa’ es una deliciosa excepción. Sus flores semidobles, de un color rosa muy suave (casi blanco al final), desprenden una fragancia sutil a almendra o fresia. Plantarlo cerca de una ventana abierta en primavera es un lujo.
Otoño de Bronce
Como buen Prunus, no se despide discretamente. En otoño, su columna de hojas verdes se vuelve de un naranja fuego y rojo muy decorativo antes de caer, marcando una línea vertical de color en el jardín.



