
La Thuja occidentalis ‘Smaragd’, conocida popularmente como Tuya Esmeralda, es la definición de elegancia en el mundo de las coníferas. Si el Leylandii es el rey de la velocidad, la Esmeralda es la reina de la calidad. Su nombre no es casual: mantiene un color verde esmeralda brillante y fresco incluso en lo más crudo del invierno, cuando otras coníferas se tornan marrones o tristes. Es la elección perfecta para setos de altura media donde se busca un acabado «premium» y bajo mantenimiento.
| Característica | Detalle |
| Nombre Científico | Thuja occidentalis ‘Smaragd’ |
| Uso Principal | Seto formal de calidad, borduras o macetas |
| Crecimiento | Lento / Medio (20-30 cm/año) |
| Altura Final | 3 a 5 metros (Forma cónica natural) |
| Resistencia | Excelente al frío extremo |
| Raíces | No invasivas (Fibrosas y compactas) |
El seto que no hay que podar (casi)
La gran ventaja de la Thuja Esmeralda es su arquitectura natural. Crece en forma de columna cónica perfecta, estrecha y tupida. Esto significa que apenas necesita poda para mantener su forma, ahorrándote horas de trabajo al año. Además, su follaje es suave al tacto (no pincha como otros cipreses) y desprende un agradable aroma cítrico al frotarlo. Es ideal para jardines pequeños o pasos estrechos donde un Leylandii se comería todo el espacio.
Raíces y Plantación: Perfecta para macetones
Como muestra la ficha técnica, su sistema radicular es fibroso, denso y compacto. No se extiende agresivamente buscando agua, lo que la hace una de las coníferas más seguras para plantar cerca de piscinas o tuberías. Veredicto: Es excepcional para el cultivo en grandes macetas o jardineras en terrazas, ya que sus raíces toleran bien el espacio limitado (siempre que no les falte agua).
Resistencia y Cuidados
Luz: Pleno sol es lo ideal para mantenerla densa, pero tolera la semi-sombra mejor que muchos cipreses.
Agua (Ojo aquí): A diferencia del Leylandii, la Thuja ama la humedad. Sufre con la sequía extrema. Necesita riegos regulares en verano, especialmente los primeros años. Un buen acolchado en la base es vital para mantener sus raíces frescas.
Clima: Extremadamente rústica frente al frío y la nieve (es originaria de zonas frías de Norteamérica).
Suelo: Prefiere suelos frescos y ricos. Evita suelos muy arenosos que se sequen en horas.



